A diario nos encontramos o escuchamos casos de animales que sufren en las calles. Hay animales que han sido atropellados y siguen vivos sin la posibilidad de moverse en las cunetas o en plena vía pública, sin recibir siquiera una mirada por parte de los transeúntes; madres que deben parir en las calles, exponiéndose ellas y a sus cachorros a la maldad de la gente o a la intemperie; animales maltratados en sus propios hogares; animales que son abandonados cuando dejan de agradar a sus tenedores o cuando envejecen; animales que vagan sin rumbo fijo, intentando volver con la familia humana que los abandonó o buscando alimento; otros simplemente nacieron callejeros y cuando intentan agradar a las personas, muchas veces buscando una caricia o un poco de comida, reciben golpes, ácido o agua hirviendo a cambio… Estos animales necesitan de nosotros ahora y la espera puede significar una muerte lenta y dolorosa.
Es cierto, nadie tiene la posibilidad de ayudarlos a todos, pero está en las manos de cada uno de nosotros ayudar a cambiar las vidas de los animales que nos necesitan hoy y marcar la diferencia entre el antes y el después.
Si todos aportáramos con un granito de arena en la labor de ayudar a los animales, cientos de animales dejarían de sufrir en las calles.
¿Quieres ser parte del cambio en la vida de estos amigalitos?
Ayudar es fácil y hay varias maneras de hacerlo:
- Sé un hogar temporal. Acoge a un amigalito rescatado, ayudándolo en su recuperación para que sea posible su adopción. Mientras más hogares temporales se unan a la red, a más amigalitos podremos buscarles un nuevo hogar, alejándolos del peligro que conlleva el que vivan en las calles.
- Sé un/a padrino o madrina. Con donaciones en medicinas, dinero o alimento de modo fijo mensual o de manera esporádica, ayudas costeando el tratamiento veterinario que requiere un amigalito rescatado, sus vacunas, su desparasitación, su esterilización o castración y su alimento hasta que sea adoptado.
- Adopta. De esta manera ganamos todos: un amigalito tiene una segunda oportunidad de vida y puede conocer de cerca lo que es el amor de alguien que no lo abandonará; recibes el amor incondicional que solo un animal rescatado y agradecido puede entregar sin pedir mucho a cambio; y además, nos da la posibilidad de continuar ayudando a otros animales.
Si quieres ser parte de la solución y ya sabes cuál de las opciones se ajusta más a tus posibilidades, llena el formulario que encontrarás en cada uno de los links.
Recuerda: si no eres parte de la solución, eres parte del problema.


